
En Collomix, las personas están en el centro de todo lo que hacemos. Nuestro objetivo es apoyar a los usuarios profesionales de todo el mundo con productos duraderos, potentes y fabricados de forma responsable.
Nuestra ambición es clara: diseñar herramientas que inspiren confianza, faciliten el trabajo y respeten los recursos naturales. La verdadera calidad nace donde la precisión, la experiencia y la responsabilidad se unen.
Nuestra planta de producción en Gaimersheim combina tecnologías de fabricación de última generación con la artesanía tradicional y un fuerte sentido de responsabilidad personal. El resultado son productos bien concebidos, reparables y duraderos, totalmente alineados con los principios de un ciclo de vida sostenible. Seleccionamos cuidadosamente los materiales y optimizamos los procesos para minimizar los impactos medioambientales y utilizar los recursos de manera eficiente.




Desde 1996, nuestro sistema de gestión de calidad está certificado según la norma EN ISO 9001, lo que demuestra nuestro compromiso constante con la satisfacción del cliente, la fiabilidad de los procesos y la mejora continua.
En 2025 ampliamos este compromiso con la certificación de nuestro sistema de gestión ambiental conforme a la norma EN ISO 14001. Con ello, asumimos la responsabilidad de evaluar nuestros impactos ambientales, establecer objetivos ecológicos claros y mejorar de forma continua nuestro rendimiento medioambiental.
En Collomix, la calidad y el respeto por el medio ambiente son inseparables. Nuestro sistema de gestión integrado garantiza que ambos aspectos se consideren en cada proceso y en cada decisión – de manera transparente, medible y sostenible.
Esta filosofía guía no solo nuestra colaboración con clientes, proveedores y socios, sino también el compromiso diario de todos nuestros empleados.
Hoy, Collomix representa mucho más que “Made in Germany”: simboliza una actuación responsable y orientada al futuro, la excelencia tecnológica y un compromiso firme con la unión entre calidad y sostenibilidad.



